lunes 14 de junio de 2010

Nunca volveremos a beber tan jóvenes

La vida ha traído capazos de trabajo para el que suscribe, trabajo asqueroso, de ese que sientes que no estás haciendo trabajo alguno, pero tiempo ocupado al fin y al cabo, y esta creo que es la excusa más cierta que he tenido el derecho de escribir en un blog, excusa que junto a la simple dejadez o la falta de ideas constituyen la Trinidad de las excusas reales más allá del "me he echado novia".

Estudiar filosofía, o bueno, al menos leerla, tiene muchos inconvenientes y riesgos, entre ellos el ver como tu pedantería se dispara hacia límites que creías desconocidos, la teoría del vaso de ego lleno ya no me sirve, siempre se sustituyen por vasos más grandes que tienden al infinito, además la gente comienza a mirarte raro, y cualquier tontería pseudointelectual de palo que dijeras antes con pleno conocimiento de causa, se convierte ahora en una muestra de profundidad. "Ay filósofo!" te dirán, mientras tú les escupes.

Sin embargo, también tiene cosas buenas, muchas, y no voy a entrar en temas de autodescubrimiento ni de "necesidad" del que me han hablado muchas personas. No se ha dado en mí de momento esa iluminación espiritual trascendental que te permite ver matrix, pero sí es cierto que te da la oportunidad de descubrir ideas y personas que al menos te producen reacciones más allá de una inclinación de ceja, pasando por el odio, la admiración o el simple interés.

Una de estos tipos es Guy Debord, y mentiría si dijera que no lo respeto más independientemente de su pensamiento, porque acabó volándose el pecho con una recortada. Hay que tener huevos para volarte el pecho con una recortada. Puedes elegir muchas formas más fáciles para quitarte la vida, pero él se voló el pecho con una recortada.



El máximo ideal romántico ya sería que su acto hubiera sido ocasionado por un hartazgo plenamente justificado por una sociedad de la que ya había advertido años antes en su obra cumbre, un suicidio a lo Kurt Cobain, muriendo de sentimiento; pero siento decir que no, Debord decidió apretar el gatillo debido a la agonía que le causaba su polineuritis, una enfermedad que se provocó dado su alcoholismo, por tanto el sentido romántico sigue ahí. Digamos que siguió bebiendo hasta que se vio obligado a pegarse un tiro.

Sin meterme en demasiados aspectos académicos que ni tengo, ni manejo, Debord nace en la Francia de los años treinta y sus inquietudes le llevan a agruparse con jóvenes como él: una panda de insatisfechos y desagradecidos que viven su juventud en una Europa que se despierta de la guerra con el sueño americano, rodeados de abundancia y optimismo y que se agrupan con ideales juveniles tales como cambiar el mundo, derrocar al capitalismo, beber todo lo que puedan.
Serán los fundadores del situacionismo, una corriente basada en la necesidad de crear situaciones, que piensan que la abundancia, el trabajo, las vacaciones, el entretenimiento, no conducen a la felicidad, sino a un estado de profundo hastío, a un aburrimiento vital. Un aburrimiento que es el arma más moderna de control .

Este situacionismo les permitía tener excusas para deambular sin rumbo, emborracharse, e , imagino, sentirse parte de algo; sentir "esa desesperanza que te llena de esperanza", pretenden salirse del sistema de mercado pidiendo cosas que no formen parte de él. "Seamos realistas, pidamos lo imposible", se leerá en las paredes de La Sorbona.

En 1967, un año antes de ese Mayo francés que canta Ismael Serrano, Debord publica su obra clave, "La sociedad del espectáculo", un texto breve, de 80 páginas divididas en párrafos diferenciados temáticamente donde viene a decirnos que la vida moderna no es más que una inmensa acumulación de espectáculos donde todo lo que antes se vivía de forma directa, se aleja ahora vivido como una representación. Nos habla entonces de la alienación, desarrollando el concepto del Marx filósofo antes de que el Marx economista fuera tomado por quinceañeros vestidos con camisetas del ché, del capital convertido en imagen, del paso del ser al tener y del tener al parecer. Y lo publica en un tiempo en el que no existe Internet, ni redes sociales, ni relaciones vía sms; lo dice 40 años antes, y suerte de que no pudo ver lo que venía, sino se habría suicidado de no haberlo hecho ya, claro, en el 94.

La falsa modestia no se contaba entre sus defectos, tras autoproclamarse el creador de la revolución del 68, declarar "la muerte del cine" rodando una película sin imágenes, en el mayo de 1988 publicó otra obra: "Comentarios a la sociedad del espectáculo" que viene a ser un yo-ya-lo-dije en toda regla, no en vano se tenía a sí mismo como “un ejemplo, muy raro hoy en día, de alguien que ha escrito sin quedar desmentido enseguida por los acontecimientos; no digo desmentido cien veces o mil veces, como los demás, sino ni una sola vez”. Yo creo que incluso se quedó bastante corto.

Tratando de explicarme durante una exposición, no pude dejar de poner ejemplos de lo que Debord llama "espectáculo" en su más pura expresión, que debe contar con dos elementos: la vacuidad del ser (la esencia del ser se diluye ante lo simplemente publicitario, la imagen) y la aclamación popular; para esto invoqué a Belén Esteban, y todos los que quizás se distrajeran ante mi baja habilidad de oratoria, en seguida me miraron incrédulos y risueños como si lo que acababa de hacer no estuviera permitido, pero en fin, así funciona.
Tampoco penséis que fue un recurso humorístico barato y facilón para mantener la atención (que también) sino que el caso de Belén se adapta perfectamente a los elementos mencionados, ya que si anteriormente yo incluso sabía que era la novia de Jesulín (era algo), ahora es algo mucho más vacío, abstracto y terrible: es un mero anuncio de sí misma y de un estilo de vida que la gente critica, comenta y aplaude, con un canal temático en su honor.

Supongo que ante esta relación de conceptos Debord debió removerse en su tumba, sobre todo porque mucho antes de morir ya se había convertido en una leyenda que desapareció de la vida pública, apareciendo brevemente sólo para publicar o gritar que tanto los que lo criticaban como los que veneraban su obra no habían entendido nada de nada. Cuanto más conocida era su obra, más parecía retraerse.

Sin embargo, pese a lo acertado de su análisis del tiempo moderno -o quizás debido a lo acertado de su análisis- Debord continuó refiriéndose en su obra posterior continuamente al pasado, cuando eran jóvenes y podían cambiar las cosas; o al menos pensaban en ello como algo no utópico, porque solo lo utópico tenía sentido y razón de ser fuera del espectáculo que nos dice lo que es posible y lo que no.
Luego todo se perdió, claro, aunque su ejemplo ahora nos sirva para no perder la fe del todo en la raza humana, y no porque estemos completamente de acuerdo con él, o vayamos a seguir sus pasos, sino porque me tranquiliza saber que hay algo diferente más allá, algo que quiso luchar contra el aburrimiento como estilo de vida.
Si ganó o perdió ya queda más en el discernimiento de cada uno, yo por ejemplo pienso que con luchar, era suficiente.



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miércoles 19 de mayo de 2010

Ser O Sostener

El SOS 4.8 es un festival celebrado en tierras murcianas que se ha convertido en la meca del modernismo a pequeña escala (pues a grande sigue estando el Fib) dónde encontraras cosas como:

-Chicas haciendo cosplay de la cantante de Bat for lashes:




-Gafas wayfarer:

El único hombre que de verdad respeto con estas gafas, por encima de mí mismo.


-Y sombreros de paja:

Monkey D. apesadumbrado porque Delorean se retrasa

En el aspecto estético ir al SOS apenas tiene diferencia a un salón del manga, y si a este acudes con la camiseta que mayor referencia haga a Star Wars o Bleach (o simplemente negra como tu alma), al SOS vas con una camisa de cuadros o de Kill Bill.

Cómo, según me explicaron, no ligar en el SOS:

-Chica ligable: -¿Callosa? ¿Y dónde está eso?
-Yo: -Al lado de Orihuela.
-Chica ligable: -Anda! Yo tengo una prima allí que se llama Mercedes
-Yo: - ¿Mercedes?¿Es rubia y.. (silencio valorativo)... fea?
-Chica ligable: -...

(Aparece por detrás una chica rubia y fea)

-Yo: -Hola, Mercedes.


Cómo, según expliqué, no ligar en el SOS (ni en ningún lado):

Esto acontece mientras salgo horrorizado de un baño portátil después de Franz Ferdinand y me dirijo a una joven animada que está esperando turno:

-Yo: -No puedo comprender cómo lo hacéis para mear ahí dentro.
-Joven animada: -Entra conmigo ahora y te lo enseño.
-Yo: -...

Resultado SOS 2010:

Gafas wayfarer: 107 (de noche)
Sombreritos de paja: 68 (sin sol)
Fails : 2





jueves 13 de mayo de 2010

Yo ya lo avisé.

Así a lo Inda, es lo que me imaginé diciendo en un tribunal cuando mi padre vino y me dijo que se había hecho Tuenti, "¿seguro que es una buena idea?", dije girando la cabeza- ¿Por qué? contestó él con una sonrisa. "Yo, que soy un agorero"

No os vayáis a pensar. Que mi padre puede tener muchos defectos -de hecho los tiene, en cantidades ingentes que yo heredo a medida que pasa el tiempo- pero la pedofilia no está entre ellos. De momento eh, que todo es ponerse, que además es algo que está como más de moda últimamente, más "in".

No sé cuánto tardará en seguir diciendo que él se siente profesor y que si lo han invitado, él les sube fotos de viajes escolares para que los muchachos se alegren. Yo sólo le he enseñado noticias sobre cuentas cerradas a señores como él, por prevenir acontecimientos más que nada, pero no le he hablado de la peor parte.

Porque cuando sus dulces estudiantas comiencen a hacerse golfonillas y sus inocentes alumnos, a convertirse en canis, él estará ahí para verlo. En primera fila. Y que sí, debe estar acostumbrado, que son muchos años de ver a alumnos hacerse mayores y morir, pero no a ese nivel, es la magia de Internet como tecnología superior, que nos desborda y supera. Y no se lo he dicho porque hay cosas que hasta que no se ven por uno mismo no se comprenden del todo bien. También por joder, claro.

Así que cuando esté declarando, (pues me ha venido una imagen muy clara de cómo sería el tribunal y todo) les diré que yo ya lo dije, que Estany ya avisó del peligro de Tuenti, del legal al menos, del emocional ya cada uno que se arregle.

martes 11 de mayo de 2010

Citas Célebres (I)

"Si en algún momento de su vida estudiantil se siente agobiado por la presión de los exámenes le voy a dar un consejo:
corra usted hacia el horizonte con los brazos en alto
"

Doctor Novella.

domingo 9 de mayo de 2010

Bizarro no significa raro

-Llevar navaja siempre es conveniente.

-El mundo libre siempre apuesta por el fuego.

-Ya es noche de Reyes, a buenas horas, ¿por qué no folláis?

-El mejor sitio para descansar es la universidad.

-Lo malo del gobierno es que gobierna.

-Portaos bien, hijos de puta, que Jesús os mira desde las alturas.

-Siempre me dejas ejecutando en segundo plano, ya me está fallando la toma de tierra.

-Si insistes, mejor te cortas las venas, que después yo lo limpio.

-No me importa que no me quiera, yo la quiero por los dos.

En fin que Isa la bajista es boniquisma, lleva flequillo y lo rompe con el bajo.

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viernes 30 de abril de 2010

Has bebido de mi agua

Habitar un piso de estudiantes es uno de los objetivos universitarios con mayúsculas, superado tan sólo por ir de Erasmus, que te vean jugando al poker y el placer de decir tras acabar la carrera "me las saqué todas prácticamente sin estudiar".

Mi experiencia personal en estos paraísos de la flipez se basa en dos años en San Vicente, en los cuales cambié tanto de gente como de edificio por motivos ajenos a la vida, de modo que me quedé con una visión bastante general del asunto, que puedo resumir en: "Friends ha hecho mucho daño".

Y lo ha hecho pues los pisos de estudiantes son un arma increíblemente eficaz para romper parejas, destruir amistades y provocar cambios de carreras, sin embargo la forma general por la que son vistos es como un lugar de diversión sin fin donde todo son aventuras y situaciones cómicas con ropa de los noventa.
Esta percepción goza de un +10 si los habitantes de la casa se conocían previamente y tiene su inicio cuando alguien (normalmente una mujer) comenta: "Si no hace falta que nos organicemos, cuando alguien vea algo sucio, que lo limpie, lo pasaremos rechachipiruleta" -grititos- .
Es el problema de la anarquía, que es muy seductora. Tras una semana de buenrollismo la cosa empieza a fallar, y después de tres semanas dónde sólo limpia una, esta alma de la caridad comenzará a hacerse preguntas y a sentirse un poco subnormal.
Resultado: a los dos meses, mal ambiente, crispación y una casa sucia.

Por esto en mis pisoaventuras no he tenido problemas, ya que desde el principio nos vimos sometidos a una férrea disciplina de turnos semanales a repartir entre la cocina y el aseo, así como el asquerosamente-mucho-más-débil salón comedor y una limpieza diaria y nocturna de platos. Y cada uno es cerdo en su casa (habitación) pero Dios en la de todos.
Supongo que los menos versados en la vida os preguntareis inocentemente ¿Por qué fregar cada día uno en lugar de que cada cual se ocupe de su suciedad, según la vaya produciendo? Porque el ser humano es un animal despreciable y ruin, y al final de la semana pensarás que quizás alguien más que no conocías vive con vosotros pues el fregador estará lleno con utensilios que todo el mundo jura desconocer que existían (¿Que si es mio un tenedor? ¿Para qué es eso?) .

Ahora bien, el sistema de rotación diaria de platos, al igual que la democracia, presenta una serie de lagunas jurídicas que te pueden joder si no las atajas a tiempo, como ocurre cuando alguien se trae a sus amigos de clase a comer el día que precisamente no le toca fregar a él, y oye, eso no mola nada.
Sobre todo si la persona agraviada en lugar de comentar el hecho con un sutil "estos 10 platos de más los va a fregar tu casquivana madre" se lo guarda en ese bello rincón del alma dónde anidan el rencor y la venganza, preparando mentalmente la lista de invitados para el próxima día. Los únicos beneficiados de esta escalada de violencia higiénica son, obviamente, los compañeros de clase que comen de gratis y disfrutan con el espectáculo.

Otro clásico problema es acerca de acotar la hora (sí sí LA HORA) en la que acaba tu turno, es decir ¿si alguien se prepara un vaso de leche a las once entra dentro de tu jurisdicción?¿Y si alguien llega tarde y termina de cenar a las 00:01? Las posibilidades son infinitas, y la gente, gilipollas.

Estas sencillas normas de convivencia te harán superar las zonas comunes, pero ¿qué ocurre cuando profanan tu propiedad privada?
Sobre la actuación en zonas no públicas- y demostrando porqué el comunismo es inviable- hay acciones que podemos colocar en el cajón de las "a evitar":

Vale: Has llevado a tu novio/a a dormir a casa.
Vas mal: Habéis folgado en la cama de un compañero/a porque es más grande.
No, no lo hagas: Se lo dices mientras te ríes y le echas en cara lo mucho que visita xvideos.

Vale: Has llevado a gente extraña a dormir en habitaciones de tus compañeros.
Vas mal: No se lo has comunicado a los propietarios.
No, no lo hagas: Tus amigos sí se lo han comunicado, y además se han quejado de la limpieza del cuarto.

Vale: Has cogido comida de un compañero de piso.
Vas mal: Se lo has tratado de ocultar.
No, no lo hagas: Era para el gorrón quejica de antes.

En fin, que si vas cogerle comida a alguien y no se la vas a pedir simplemente porque no te apetece, al menos disimúlalo. En el primer año estuve almorzando todos los días barritas Muesly de mi amiga Maricarmen, como ella era astuta como sólo una mujer puede serlo miraba en mi basura buscando el envoltorio, pero yo en su lugar le dejaba notas hirientes que minaban su moral y mantenía que no tenían nada que ver y que qué es una barrita Muesly.

Si de verdad crees en la mentira y lo haces con afán de divertir y distender el ambiente todo saldrá genial.

Tener el sueño profundo en un piso de estudiantes. La evolución te castiga.

Otro asunto ya es el que le acontece a gente como mi hermana que trasladan el "el profesor me tiene manía" del instituto a los compañeros de apartamento, y por lo que yo sé ya ha convivido con, a su juicio: desequilibrados, toxicómanos, ex presidiarios y murcianos de la peor calaña con los que siempre acaba peleada sin que ella tenga culpa ni nada que ver su curiosa forma de limpiar (si me lees, te quiero).

Consejos y miscelánea de la vida en pisos:

-Si sois cuatro chicos aburridos, y uno dice de que no hay huevos a desnudarse y salir al patio interior a gritar al resto de pisos, desconfía, es una trampa.

-Si vais a consultar algo en tu ordenador BORRA EL HISTORIAL

-No limpies sitios que no sabías que existían (el extractor de aire de la cocina, partes del horno en general, etc.) sabrás cuando empiezas pero no el final.

-Si tu casero te dice que podéis tener una tele más grande está hablando en sentido abstracto, como posibilidad. Podéis tener un unicornio.

-No metas tu toalla y tu bañador al horno para que se seque, la gente se pondrá histérica sin motivo aparente.

-Un piso de chicas tiene un 80% de posibilidades de convertirse en un infierno para una de las participantes. (Conozco 10 pisos de mujeres, solo en 2 de ellos no han acabado con cuchillos volando a diestro y siniestro).

-Los que están en residencia son unos gilis.

lunes 12 de abril de 2010

Por si era de la familia

Hace unos meses, volvía a casa una noche de viernes o sábado, serían las tres o las cuatro de la mañana y andaba bastante cansado ya a mi cuarto de forma casi inconsciente cuando, al abrir la puerta y encender la luz, me encontré con un ratón justo en el centro de mi cuarto; el diminuto ratón, en vez de echar a correr en seguida que ven algo de dos piernas como suelen hacer los diminutos ratones, se quedó mirándome unas décimas de segundo, para ahora sí huir por una rendija que nace entre mi cama y la estantería.

Me gustan la mayoría de animales, pero los roedores me hacen especial gracia, y ya de niño logré controlar una prospera industria local de hamsters que distribuía entre los demás chavales de mi barrio (sin afán de lucro) hasta que tuve que cerrar por agotamiento, de modo que no hice salvo intentar dormir apagando la luz tras leer un poco. Pero el ratón no lo tenía tan claro, y al rato de darle al interruptor lo escuché salir de su rendija y ponerse en el centro de la habitación desde donde se había sentado a contemplarme, entonces encendía la luz (yo, no el diminuto se entiende), y se volvía a meter en la rendija a todo correr. El ratón repitió esta operación dos veces como si quisiera algo de mí, hasta que concluí en dejar la puerta de mi habitación entornada, por si el amigo quería irse a hacer lo que quiera que hagan los ratones diminutos y con esas me dormí.

Pero esta muestra de simpatía para con el roedor se tornó en su condena, pues no tuvo mejor idea que ir a la cocina, donde mi señor padre, en uno de sus descansos de matar orcos en el ordenador para liberar la Tierra Media, advirtió su presencia y le dejó preparada una trampa para ratones muy moderna que compró en Carrefour, hace algún tiempo. Y siguiendo esta horrible cadena de sucesos, a eso de las 10 me despertó un chasquido, y ya temiéndome el terrible desenlace me destapé y fui a la cocina, donde vi con pesar como yacía el cadáver del pobre ratón, que nada había hecho salvo ser él mismo. Con cuidado lo saqué de su prisión mortífera y le di un entierro digno.

Por eso cuando esta noche he abierto la puerta, he encendido la luz y otro ratón, que ni siquiera se ha dignado mirarme, ha huido a esconderse en la rendija que lleva bajo mi cama, le he puesto un trozo de manzana y he cerrado bien la puerta. Por si era de la familia, vamos. Y porque me gusta pensar que tener un ratón diminuto debajo de mi cama es más gracioso que tenerlo en la mano sin que se mueva, la mayor parte del tiempo al menos.

-Añado elementos gráficos para que no penséis que me invento todo. En el siguiente ya si acaso, otra de mi padre en el ordenador.


 
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